En 1991 participé en un concierto con motivo del bicentenario de la muerte de Mozart. Entre los compañeros de ese acto estaba José-Ramón Echezarreta. Le conocí ese día. Desde entonces, dieciocho años de profunda amistad y de trabajo común en el conservatorio, tanto en las aulas como en el equipo directivo durante cuatro años. Y por supuesto, nuestro dúo de pianos, los ensayos, conciertos y grabaciones, con la convivencia y los viajes que lleva aparejados.Su cumpleaños es hoy, pero anoche lo celebramos con una cena pantagruélica: no debe olvidarse que José-Ramón es natural de Hondarribia...
Una vez más, ¡felicidades, amigo!