Mostrando entradas con la etiqueta Burgos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Burgos. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de marzo de 2018

Burgos








Obras de Ignasi ADIEGO, Pedro AIZPURUA, Román ALíS, Carlos CRUZ DE CASTRO, Joaquín DÍAZ, Francisco GARCÍA ÁLVAREZ, György KURTÁG, Jesús LEGIDO, Witold LUTOSLAWSKI, Tomás MARCO, Stephen MONTAGUE, Max RICHTER, Antonio RUIZ-PIPÓ, Albert SARDÀ, Dolores SERRANO y Luis VILLALBA.

jueves, 8 de octubre de 2015

Burgos


Es muy difícil resumir una experiencia tan profunda como la que viví el viernes pasado en Burgos: cómo sintetizar una emoción que no deja de crecer y, por lo tanto, se resiste a ser delimitada. 
Quiero dar las gracias a Pedro Ojeda y a su Club de Lectura, a la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos y a la Fundación Caja Círculo por ese regalo maravilloso de propiciar un encuentro con lectores de El tiempo incinerado, mi diario de 2004. Digo "mi diario" aunque soy ahora una persona muy distinta de la que escribió ese libro. Tanto, que me reconozco sobre todo en los demás, en lo que sentía y siento por ellos. Sé que estoy moldeado por el amor de los otros, por la suma de compañía y ausencia con la que se teje la vida, la caricia y el dolor. Y la pasión por aprender y el placer de dudar: la duda es una rueda que permite al pensamiento poder moverse. 
Pedro, con inteligencia y delicadeza, fue abriendo senderos a través del libro y la memoria, senderos que recorría junto a todas las personas que se sumaron al diálogo. Fue estupendo ver a Amalia Trujillo y a Pilar M. Sancho, porque mi relación con ellas era virtual, a través de las redes sociales, pero mi afecto es tan real como si hubiésemos paseado juntos con la madre de Amalia, y las tres se cogieran las manos delante de mí. 
Fue magnífico compartir todo ello con los asistentes y saludar de nuevo a Óscar Esquivias (La ciudad de plata está en mi mesa de nuevo).
Gracias por la generosidad de leer esas páginas, de hacerlo con tanto rigor y sensibilidad. Y gracias, muchísimas gracias, por hacer que mi padre saliese de las páginas del libro y pudiera estar allí, viviendo en las palabras y la música de vuestro cariño.

Fotografía de Amalia Trujillo

Fotografía de Luis García Vegas

jueves, 18 de octubre de 2012

La ciudad de plata


Cuando visitamos con frecuencia cualquier lugar, descubrimos siempre algo que nació en las ocasiones anteriores y ha ido creciendo, silenciosamente, en nuestra memoria. Dice el neurólogo Antonio Damasio que en la base de cada pensamiento racional hay una emoción. Lo recuerdo ahora, tras un largo paseo por Burgos, como si fuera descifrando la ciudad con otros ojos: guiado por un libro de Óscar Esquivias, La ciudad de plata, que cumple una función de intérprete para quien la recorre: un filtro situado entre un edificio, una calle o un jardín, que mezcla la experiencia del autor, sus emociones, y las nuestras.
Hay, sin duda, una ciudad invisible que sólo se aparece a quienes la habitan y es producto de la intimidad del tiempo y el espacio. Descubrimos paisajes que tienen una vida, la de Esquivias en este caso, que para mí es conmovedoramente familiar: ambos pertenecemos a la misma generación y compartimos referencias sociales, políticas, artísticas, e incluso los héroes infantiles, las series de televisión y una forma irrepetible de acercarse al cine y evolucionar desde los títulos, autores y directores que poblaban las carteleras de nuestra adolescencia hasta el ámbito estético que hoy a los dos nos interesa.
Son constantes la delicadeza y el cariño con los que Óscar Esquivias describe a Burgos en estas páginas -minuciosas al detallar el aroma de flores y plantas, o el vuelo de mirlos y verderones- que guardan el itinerario de su vocación literaria a través de una ciudad iluminada por poetas escondidos en los más diversos oficios.
Y he podido imaginar el invierno sobre una arquitectura y un entorno que permiten "sentir el susurro del río como si fuera un remordimiento". 

(Artículo publicado el El Mundo, edición de Castilla y León, el 14 de octubre de 2012)

sábado, 6 de octubre de 2012

Burgos


El pasado sábado toqué en la Casa del Cordón, de Burgos, el programa-homenaje a Jordi Savall. 


Con Carme Fernández-Vidal, Teresa Catalán y Francisco García Álvarez, tras el concierto