Periódicos y revistas recuerdan estos días a Cesare Pavese, con motivo del centenario de su nacimiento. Y lo más importante: la edición de obras inéditas en nuestra lengua.
Aún era adolescente cuando Gonzalo Franco Revilla me habló de un libro extraordinario, previniéndome de su extrema dureza. Se trataba de El oficio de vivir. Gonzalo estaba en lo cierto. El diario de Pavese es uno de los textos que más veces he leído y nunca ha dejado de impresionarme, de conmoverme como en la primera lectura.
Junto a El oficio de vivir, inseparables, también vuelvo a sus relatos y poemas. En 1999 compuse una pieza para piano que estrené en Santander, dentro de un ciclo dirigido por Francisco García Álvarez: Versos de Pavese. Está dividida en dos partes: 1. "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos". 2. "La muerte tiene una mirada para todos".
Un mínimo homenaje a quien me ha acompañado tanto, sin saberlo.