lunes, 15 de junio de 2009

Chez Borges


Jorge-Luis Borges se ha convertido en la imagen del lector, aumentada, paradójicamente, por su ceguera, que le da un extraordinario valor simbólico.
Además de su madre, hubo muchas personas que leyeron a Borges. Entre 1964 y 1968, Alberto Manguel fue uno de los que disfrutaron de ese privilegio. Una experiencia narrada en Chez Borges, título traducido al castellano por el menos expresivo de Con Borges.
Manguel relata las horas pasadas junto al escritor, describe cómo era su biblioteca personal -mucho menor de lo que pudiera imaginarse en quien veía el Paraíso "bajo la especie de una biblioteca"- y múltiples detalles de su vida cotidiana, interesantes y reveladores de una personalidad completamente fascinante.

lunes, 8 de junio de 2009

Alicia Seminara

Alicia Seminara es uno de los mayores tesoros que he encontrado en Internet.

Esta mañana, al visitar su blog, una preciosa sorpresa me esperaba...

miércoles, 3 de junio de 2009

Miguel García Marbán

La mar de campos publica una noticia que me ha alegrado mucho: la concesión del premio "Un diez para diez" a Miguel García Marbán.
Tierra de Campos necesita de personas como Miguel, dotadas de una especial sensibilidad para poner por escrito no sólo aquello que aparece en una crónica al uso, sino algo mucho más difícil: los anhelos compartidos de quienes amamos este espacio y creemos en sus posibilidades.
El premio confirma que Miguel García Marbán es la voz y los ojos de esta Tierra de Campos acostumbrada al silencio.

Enhorabuena, amigo.


Amador Sánchez Marcos, Diego Fernández Magdaleno y Miguel García Marbán

viernes, 29 de mayo de 2009

Grabación


Mañana grabaré dos obras para el disco en homenaje a Isaac Albéniz: Aquel 28 de marzo, que Francisco García Álvarez dedicó a la memoria de mi padre, y Miniaturas, de Armand Grèbol.
Queremos una visión de Álbeniz contextualizada, por lo que se incluirán partituras suyas, de su época y una muestra de cómo ha influido en creadores contemporáneos. En definitiva, una sístesis de los conciertos del ciclo.
La grabación es un testimonio interpretativo, una de las manifiestaciones posibles de esa música impresa, abierta a otras opciones, a miradas distintas y, por consiguiente, nunca definitivas.

lunes, 25 de mayo de 2009

Pamplona


El sábado di un concierto en Pamplona, para celebrar el ochenta aniversario de Agustín González Acilu, galardonado recientemente con el Premio Príncipe de Viana.

Tere y yo fuimos con Laura Arenas y Luis García Vegas. Allí encontramos a Miren Zubeldia y Francisco García Álvarez, a Manuel Bocos y su pareja. También, a Fermín Bernetxea, a quien no veía desde que ambos fuimos miembros del jurado en un concurso de Cantabria.

La casualidad hizo que Gaspar Llamazares se alojara en nuestro hotel. Conversamos durante el desayuno sobre la campaña electoral, que a él le llevó a Pamplona precisamente ese día.



Mi padre inició en la Clínica Universitaria su tratamiento de quimioterapia el año 2004. Pamplona es, para mí, un apretado nudo de recuerdos con mi padre como protagonista: aquel tiempo en el que luchamos tanto, en el que sentíamos una fuerza imbatible.

Lo primero que hice en la recepción del hotel fue preguntar si estábamos lejos de la Clínica. No sabía si atreverme a pasear por sus alrededores e incluso entrar al recibidor, a la pequeña librería, subir a la planta... No fui. Pero la duda no dejó de perturbarme durante todo el fin de semana.






miércoles, 20 de mayo de 2009

Angelines

Me pregunto de dónde saca la fuerza para continuar trabajando, para ilusionarse con iniciativas nuevas y no abandonarlo todo, de puro ridículo y minúsculo, ante la muerte de Elena.
Angelines Porres está pasando por los peores momentos de su vida y, sin embargo, es capaz de dar a los demás ese amor que, en sus actuales circunstancias, sólo puede brotar de seres humanos privilegiados, radicalmente prodigiosos.
Antes de que se dedicara a la política, en la presentación del primer Congreso sobre Creación Musical Contemporánea, dije que Angelines era una mujer maravillosa. Ahora, tras un buen número de años desempeñando una importante labor en el Ayuntamiento de Valladolid, lo sigue siendo. No es nada sencillo. La política deja estrechos cauces a la generosidad y al compromiso sincero por el bien común. De ahí que sea emocionante ver a Angelines, después de la enfermedad y la muerte de su hija, entusiasmada con una nueva adquisición de fondos bibliográficos o con las listas previsibles de concursantes al Premio Frechilla-Zuloaga.

Estábamos en una mesa repleta de papeles, pensando juntos, según expresión suya. De pronto me miró y dijo: "Diego, me gusta trabajar contigo". Jamás lo olvidaré. Me siento muy feliz junto a ella. Carlos Castilla del Pino aseguraba que "en la medida en que hay una ostentación hay también una deficiencia". Su actitud dialogante y sencilla, dispuesta a aprender y a empaparse de cuanto le rodea, es admirable en este mundo nuestro de vanidad desenfrenada.

Ya sabes, Angelines, que sigo sin descanso un precepto de Nietzsche: "Donde no puedas amar, pasa de largo". Y por eso mismo, querida amiga, estaré siempre a tu lado.
Te quiero mucho, Porres.

martes, 19 de mayo de 2009

Homenaje a Isaac Albéniz


Caja España patrocina una serie de conciertos y la grabación de un disco para conmemorar el centenario de la muerte del compositor Isaac Albéniz, una de las figuras más importantes de la cultura española de todos los tiempos.

Supone todo un honor para mí participar en este homenaje junto a pianistas a los que admiro y aprecio, como son Guillermo González, Claudio Martínez-Mehner, Ángel Huidobro, Judith Jáuregui y Juan-Manuel Consuegra, coordinados por Luis García Vegas, que ha volcado en este proyecto toda su experiencia y sensibilidad.



Calendario

MÁLAGA, miércoles 6 de mayo de 2009
Auditorio del Conservatorio Superior de Música
Guillermo González
Iberia, de Albéniz


VALLADOLID, jueves 21 de mayo de 2009
Salón de Actos de Caja España - Fuente Dorada
Claudio Martínez Mehner
Obras de Albéniz, Berg, Sciortino, Janacek y Debussy


PALENCIA, jueves 4 de junio de 2009
Auditorio Caja España
Judith Jáuregui
Obras de Albéniz, Villa-Lobos, Mompou y Ginastera


ZAMORA, jueves 17 de septiembre de 2009
Centro Cultural Caja España
Diego Fernández Magdaleno
Obras de Albéniz y compositores españoles contemporáneos


LEÓN, viernes 18 de septiembre de 2009
Centro Cultural Caja España Santa Nonia
Diego Fernández Magdaleno
Obras de Albéniz y compositores españoles contemporáneos


ZARAGOZA, jueves 15 de octubre de 2009
Auditorio Eduardo del Pueyo
Ángel Huidobro
Iberia, de Albéniz


BILBAO, viernes 20 de noviembre de 2009
Sociedad Filarmónica de Bilbao
Judith Jáuregui
Obras de Albéniz, Villa-Lobos, Mompou y Ginastera


MURCIA, lunes 23 de noviembre de 2009
Auditorio y Centro de Congresos Víctor Villegas
Asociación Pro-Música de Murcia
Guillermo González
Iberia, de Albéniz


VALENCIA, noviembre de 2009 (día por determinar)
Palau de les Arts Reina Sofía
Ángel Huidobro y Juan-Manuel Consuegra (4 manos)
Obras de Albéniz, Oliver, Rodrigo, Turina, Granados, Falla y García Abril

viernes, 15 de mayo de 2009

Ha muerto Carlos Castilla del Pino


Un maestro lo es con independencia de lo que enseñe. Lo dijo Carlos Castilla del Pino y, de forma prodigiosa, se cumplía en él mismo. Era una de las personalidades más importantes de nuestro país, un intelectual formidable, un hombre comprometido con la democracia, con la verdad.

Me envió algunas cartas sobre mis libros, con su letra pequeña y su sabiduría inacabable. La noticia de su muerte me ha sorprendido leyéndole. No es ninguna casualidad: Pretérito imperfecto, Casa del olivo, las conversaciones que mantuvo con Anna Caballé y otras de sus obras son páginas a las que vuelvo constantemente.

Castilla del Pino expresó su deseo de morir escuchando, una y otra vez, la Nana de Manuel de Falla, en la interpretación de Victoria de los Ángeles, a la que admiraba tanto como yo a él.



martes, 12 de mayo de 2009

Valladolid

Toqué el jueves pasado obras de Fernando Remacha, Carlos Cruz de Castro y Armand Grèbol en la sala de cámara del Auditorio de Valladolid (Centro Cultural Miguel Delibes).
Profesores del Conservatorio en concierto, era el título del acto. Me hizo mucha ilusión participar junto a mis compañeros: Román E. Álvarez (oboe), José-Ramón Echezarreta (piano), Isabel Font (violoncello), Daniel Lorenzo (viola), Macarena Mesa (violín) y Javier Prieto (clarinete).

martes, 5 de mayo de 2009

Feria del Libro de Valladolid


Ayer tuve la gran satisfacción de presentar la última obra de Félix-Antonio González junto al propio autor y Javier León de la Riva, alcalde de Valladolid, dentro de la presente edición de la Feria del Libro. En él se recogen doscientos artículos, publicados previamente en El Norte de Castilla, su casa, como él mismo dice, un diario en el que lo ha sido todo, incluso director y uno de sus principales referentes. Félix ha escrito miles de artículos, miles de crónicas, de reportajes. Recuerdo una portada de El Norte de Castilla, desteñida por el tiempo en el desván de mi abuela Amparo. En ella, cuatro firmas: Jorge Guillén, Francisco de Cossío, Miguel Delibes y Félix-Antonio González. Una portada para enmarcar como ejemplo de cualquier reflexión sobre literatura y periodismo.
Dice Félix que "hay que llorar cada muerte, indignarse ante cada injusticia, como si fueran las primeras del mundo". Ese modo de entender su profesión, de que la ética jamás sucumba a la costumbre de despreciarla, es toda una declaración de intenciones.


El origen de mi amistad con Félix tiene el sello de su padre, de mi búsqueda de partituras de ese inolvidable artista, por desgracia poco interpretado. Y ahí encontré la devoción de Félix por quien no sólo le dio la vida, sino que se la llenó, de un hombre que se convirtió en un modelo de conducta por su inquebrantable fidelidad a unos principios tan necesarios antes como ahora. El compositor Félix-Antonio ha estado presente en cada uno de los días de su hijo. Su presencia alienta las páginas de este nuevo libro, como un esfuerzo por hacer justicia, por rescatar del olvido a quien nunca debió habitarlo. Ese amor compartido es una de las claves de nuestra amistad y nuestro mutuo entendimiento.


Ha escrito Elías Canetti que "de cada daño que sufren los que amamos brota un mar de ternura". Podría ser un hermoso resumen de este libro. Porque en él hay un claro punto de vista sobre el mundo, un lugar desde donde parte la lúcida mirada de su autor. Y esa mirada nace, en numerosas ocasiones, de una reacción frente al dolor, de una reacción que no resulta rencorosa sino, más bien, amable, cálida, como ese mar de ternura que menciona Canetti.
Un mar que Félix-Antonio González, con su inseparable y maravillosa Carmen, nos ofrece como un regalo que añadir a los muchos que hemos recibido de su generosidad, de una escritura porosa, como recién mojada por ese mar de ternura.

domingo, 3 de mayo de 2009

Elena Murcia Porres

Acaba de llamar Luis García Vegas: ha muerto Elena, la hija de nuestra amiga Angelines Porres. Y un dolor conocido ha vuelto a punzarme. Un dolor del que no puede existir reflejo en la escritura. En nada.
Cuando ha sonado el teléfono estaba trabajando en la presentación de la última obra de Félix-Antonio González, que haré mañana en la Feria del Libro de Valladolid.

Como homenaje a Elena, trancribo aquí un poema de Félix:

Ha amanecido esta mañana...
¿Cómo
pudo olvidar el alba tu consigna?
¿Quién dio la orden de: ahora, si no estabas?
¿Quién ha vuelto a inventar la luz?
¿Quién pudo
improvisar el pájaro y el trigo?
¿Cómo el aire tenía
tan ágil el olvido de tus ojos,
de tus labios cerrando el alma apenas?
¿Cómo el viento podía no tenerte,
ya vuelo sin dolor de rama, puro...?
Y la fuente y el mar y el lago...
¿Cómo
pudo olvidar el lago tu sonrisa?

Que me estás en la pura voz, en la alta
luz, aún más luz, sobre esta luz pequeña...
Que te estoy en el peso, peso mismo;
Y este dolor total que te reclama
no puede darme tu recuerdo puro...

¿De qué hondísima mina insospechada
puede seguir naciéndose la vida,
si no estás?
¿Por qué brújula se rigen
los soles y los niños?
¿De qué fuente
nos volverá a manar la primavera?

¿Cómo ha podido ser, dime, que hoy, muerto
todo en tu muerte,
haya sencillamente amanecido?

jueves, 30 de abril de 2009

Valladolid


El viernes di un concierto que llevaba por título Recordando a Ramón Barce. Decía Gustav Mahler que he el mejor modo de honrar a un compositor es interpretar su música.
Al terminar, mi alumna Luisa Vinuesa subió al escenario con unas flores que me enviaba Elena Martín, la inseparable compañera de Ramón.
Me encantaría que el acto hubiera sido como lo vio Fernando Manero desde su generosidad y cariño:


Ayer oi por vez primera tocar el piano a Diego Fernández Magdaleno. Coincidencias, viajes, situaciones diversas me lo habian impedido hasta ahora. Decidí, al fin, acudir a un concierto del ilustre pianista, nacido en la Tierra de Campos vallisoletana. Me apetecía disfrutar de un momento de satisfacción musical en una tarde relajada, tras un día de intenso trabajo. Siempre he deseado tocar el piano, pero, como el personaje de la película The Visitor (2007), he llegado tarde y ya no hay posibilidad de recuperar el tiempo que pude utilizar en esa tarea tan placentera.
Leal con sus amigos, Diego dedicó el concierto a la figura de Ramón Barce, recientemente fallecido, y de quien tantas veces ha hablado en su Las palabras del agua. Allí me presenté, y ésta es la sensación que tuve:


Suena el piano. El aire se detiene.
El silencio se transforma de repente
en sonidos que todo lo enriquecen.
La sala cambia de color y de sentido,
las aristas del espacio cobran otra dimensión
Ha llegado el momento de escuchar.
El deleite nos espera y lo esperamos todos.
Y escuchamos, asombrados,
lo que el piano transmite,
y que sabiamente Diego sabe transmitir.
Incesante, rotundo, decidido,
coherente, tierno a la vez.
Todas las actitudes se concilian en un rostro ensimismado,
que acostumbra a cuidar el detalle, a sentir cada tecla,
a crear expectación ante la nota que emerge y estalla.
Sin desfallecer, inagotables las manos.
Nos descubre la tenacidad y el empeño
que el artista ha de poner en la interpretación de la obra.
Nada queda al albur, nada a la improvisación,
todo está calculado,
porque así es la música.
Libertad creativa, disciplina para hacerla llegar
a un público entregado, que espera lo mejor,
mientras lo mejor le es entregado al fin.

lunes, 27 de abril de 2009

Razón y desencanto

Mi querida Isabel Huete ha escrito en su blog sobre Razón y desencanto:

Hace algunos días acabé de leer este delicioso libro de Diego Fernández Magdaleno. El título me enamoró desde el primer momento, cuando lo anunció en su blog y tuve claro que no me lo podía perder, de igual manera que cuando anunció su ¿penúltimo? concierto en Madrid, del que ya hablé en esta bitácora, y pude disfrutar como una enana de su interpretación al piano, quizá el instrumento musical que más me gusta y hubiese querido saber tocar desde mi juventud, pero me tuve que conformar con una guitarra porque en casa no había dinero para más pero, claro, al no ser lo que yo quería, rasgueé alguna vez sus cuerdas y después me olvidé de ella. También me hubiese querido convertir en escritora pero cuando me di cuenta de que tampoco llegaría a nada con ello, me dediqué a consolarme leyendo cuanto libro cayó en mis manos, lo cual sigo haciendo ahora cuando el tiempo me lo permite. Y entre esos libros me alegro que se encuentre el de Diego. Es curioso que a medida que lo iba leyendo algo me iba rondando la cabeza, algo que no sabía definir con claridad, algo que de alguna manera me "hablaba" y no sólo surgía de las palabras escritas sino que iba más allá. Fue al terminarlo cuando se mostró ese algo de forma rotunda: el libro de Diego me recordaba a una composición sinfónica para piano, no a una en especial sino a una muy particular en la que cada nueva entrada de su diario -porque de un diario se trata- se transformaba en la nota que iba construyendo las distintas partes de la sinfonía. Y esas partes son los tres años (2005-2006) por los que recorre sus días, días en los que siempre ocurre algo que deja su reflejo en el sentimiento, tal rico en matices, tan racional-irracional a veces, tan alegre otras, tan demoledor incluso. Cada fecha, cada nota, es un breve reflejo de lo mejor del día, la sustancia en la que se condensa lo realmente importante, eso que ha merecido la pena ser vivido y recordado. Lo he dicho en otras ocasiones: me encanta escuchar música pero no entiendo nada de ella, ni de la clásica ni de la moderna ni de la contemporánea; tan sólo sé si algo me gusta, me es indiferente o me resulta horripilante. No me pasa igual con los libros porque después de haber leído durante tantos años algo he aprendido, aunque reconozco que no siempre me gustan más los mejor escritos ni menos los que su temática no resulta demasiado emocionante. No es el caso de Razón y desencanto porque no sólo está bien escrito sino que, además, sus palabras musicadas te secuestran el interés desde el primer momento, te enseñan lo que es la verdadera dignidad y eleva la sencillez a la categoría de autenticidad. Diego repasa los aconteceres con la naturalidad de quien sabe que cada instante es como una flor fresca a la que hay que permitir desarrollarse, respirar su aroma y dejar morir para que crezca otra en su lugar. Las vivencias se entrelazan de tal manera que nos lleva paso a paso a sumergirnos en la gran sinfonía de la vida. Hoy es una reflexión serena sobre un hecho, un sentimiento o una duda; mañana un encuentro inesperado con alguien a quien se admira, una comida con amigos,una actividad familiar o un concierto programado en cualquier ciudad de las muchas en las que ha tocado; pasado mañana el comentario sobre un libro, un autor, un músico, una película o un acontecimiento político; al siguiente día, y muchos otros, el recuerdo de su padre, muerto en fechas no muy lejanas pero vivo en el sentimiento, añorado e imposible de apartar con subterfugios inútiles (¡qué fácil me ha resultado ponerme en su lugar en esta cuestión tras la muerte de mi madre!). Y así se van desgranando las notas, no sé si de esta sinfonía o de este poema sinfónico que es el fluir de su existencia. Me gustaría que esta torpe reseña animara a otros/as a leerlo porque se trata de todos nosotros, de lo que nos pasa y de lo que trasciende, de la razón y del sentir, de la plenitud y del desencanto. Para mí, una gozada.

domingo, 26 de abril de 2009

Indro Montanelli sobre Alberto Moravia



Moravia ha fundado, con Pasolini y Dacia Maraini, "un comité contra la represión". Es la nueva prueba de que no hay represión. Si la hubiese, Moravia estaría con los represores, como ha demostrado avalando con su silencio la persecución de Solzhenitsyn en Rusia.

miércoles, 22 de abril de 2009

Jorge Wagensberg


Cualquier libro de Jorge Wagensberg es una fiesta para la inteligencia, una afirmación nueva del inagotable gozo de pensar. Desde hace años leo todo lo que Wagensberg publica: ideas a bordo de una escritura sintética e impecable. Dos de sus obras, Si la naturaleza es la respuesta ¿cuál era la pregunta? y A más como, menos por qué, me acompañan constantemente y tienen un lugar reservado en mi mesilla.
Javier Cuervo, parafraseándolo, resume: "A más Wagensberg, menos aburrimiento".

domingo, 19 de abril de 2009

Rita Levi-Montalcini


Publica El País una entrevista con Rita Levi-Montalcini, Premio Nobel de Medicina en 1986. El próximo miércoles cumplirá 100 años. Esplendorosos.

A la pregunta "¿cuánto desearía vivir?", Levi-Montalcini responde:

El tiempo que funcione el cerebro. Cuando por factores químicos pierda la capacidad de pensar, dejaré dicho en mi testamento biológico que quiero ser ayudada a dejar mi vida con dignidad. Puede pasar mañana o pasado mañana. Eso no es importante. Lo importante es vivir con serenidad, y pensar siempre con el hemisferio izquierdo, no con el derecho. Porque ése lleva a la Shoah, a la tragedia y a la miseria. Y puede suponer la extinción de la especie humana.

domingo, 12 de abril de 2009

Gran Torino


Tere y yo hemos ido al cine para ver Gran Torino, la nueva película de Clint Eastwood.
La crítica ha sido unánime en sus juicios positivos sobre ella. Esperábamos una película de calidad y no se han frustrado nuestras expectativas.

jueves, 9 de abril de 2009

Joaquim Garrigosa


Conocí a Joaquim Garrigosa en Tarrasa, cuando ambos formábamos parte del jurado en la IX edición del Concurso de Música de Cámara Montserrat Alavedra. Encontré en Quim un interlocutor inteligente y afectuoso, como pude comprobar de nuevo ayer, al recibirlo junto a su esposa en Medina de Rioseco. Una visita que me llena de alegría en estas horas ensombrecidas por una tristeza inesperada.

domingo, 5 de abril de 2009

Todas las mañanas del mundo son caminos sin retorno


He vuelto a ver Todas las mañanas del mundo, la película de Alain Corneau basada en la novela homónima de Pascal Quignard. Cuando se estrenó, la vi en el desaparecido Cine Groucho, de Valladolid. En esta ocasión, al terminar, he continuado con un extra que acompaña al DVD, dedicado a Jordi Savall, cuya decisiva función en la banda sonora de Todas las mañanas del mundo es de todos conocida. El documental dirigido por Didier Baussy-Oulianoff muestra las múltiples facetas de Savall, su labor investigadora e interpretativa de repertorios en muchos casos poco frecuentes, que ha divulgado con éxito por todo el mundo.