Portentosa inteligencia, amor a la vida, y un incansable sentido del humor, son algunas características del físico Richard Feynman, premio Nobel en 1965. He leído una edición de sus cartas, publicadas en castellano con el título de Ojalá lo supiera. Feynman responde por igual a colegas, amigos y a personas que le piden un consejo sobre la formación académica de un hijo. Y se dirige a ellos con profundidad, honradez... y una sonrisa.