
Hay un defecto en nuestra sociedad que, por desgracia, no deja de extenderse. Se trata de hacer muy visible nuestro desacuerdo, incluso nuestro enfado, pero no manifestar el cariño y la admiración que sentimos hacia otras personas. Por eso disfruto mucho en los homenajes. El último de ellos, al compositor Francisco García Álvarez, que tuvo lugar en Valladolid, hoy hace justo una semana, y en el que participamos varios músicos a quienes Paco nos honra con su amistad.
Luis García Álvarez y Diego Fernández Magdaleno