martes, 18 de agosto de 2026

Mi hermano Pablo

No soy capaz de asimilar el fallecimiento de mi hermano Pablo. Es posible que nunca lo haga. Aunque sé que la vida y la muerte no se rigen por reglas estrictas, como hermano mayor había creído que en despedirme también sería el primero. 
A pesar de este dolor insoportable, quiero dar las gracias por el cariño de tantas y tantas personas que se emocionaban al recordar a Pablo; por las palabras de Adela al mostrar que el secreto del verdadero amor está delante de nuestros ojos; por la música que brillaba con esa delicadeza que tiene todo lo que se despide...
José Jiménez Lozano, tras enumerar algunas maravillas de este mundo, termina así su poema "El precio": "Todo esto hay que pagarlo con la muerte. / Quizás no sea tan caro". Tiene razón. Pero siempre que se trate de la vida propia. Para la vida de quienes amamos, ese precio resulta inasumible. 


Tribuna de Valladolid.

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