domingo, 16 de septiembre de 2007

Bibliotecas


Borges imaginaba el Paraíso con forma de biblioteca. Estas imágenes lo certifican. 
Una ventaja sustancial: no es preciso morir para disfrutarlo.









3 comentarios:

Álvaro Fernández Magdaleno dijo...

Que maravilla chamaco.
Un beso,
Álvaro

Pedro Ojeda Escudero dijo...

El silencioso rumor de las bibliotecas...

Nuria. dijo...

impresionanteeeeeeee

un abrazo.