Anteayer vi Omagh, la película basada en el atentado que perpetró hace una década el denominado IRA auténtico. Un relato que sitúa, milimétricamente enfrentadas, la acción de los criminales y la de sus víctimas.
Y hoy, la barbarie asesina de ETA ha acabado con la vida del socialista Isaías Carrasco. No hay nada que entender. Sólo sentimos dolor y rabia.
¿A qué conflicto se refiere la bestia que ha disparado? ¿A qué opresión? ¿A qué política?