miércoles, 21 de mayo de 2008

El oyente infinito

Ramón Andrés ha reunido en El oyente infinito fragmentos y aforismos con la música como centro. Transcribo algunos:

La música tiende, conscientemente o no, a replegarse en su propia totalidad. George Steiner.

El tiempo musical significa tiempo metafísico. Gisèle Brelet.

Si la música habla, no nos habla a nosotros. La perfecta obra de arte tiene sólo que ver con nosotros en tanto que nos sobrepasa. Rainer M. Rilke.

La historia de la música también es siempre un indicador para los vaivenes de la conciencia desdichada. Peter Sloterdijk.

Interpretar el lenguaje significa entenderlo, mientras que interpretar música es hacerla. Theodor W. Adorno.

El músico toca con todo el cuerpo, no sólo con el instrumento. Un indicio decisivo es que da más de lo que puede oírse. Ernst Jünger.

La música es el arte, de entre todas las artes, que antes ha llegado a un compromiso mayor entre el cerebro abstracto y su materialización sensible. Iannis Xenakis.


lunes, 12 de mayo de 2008

El canto de las sirenas

Terminó ayer la Feria del Libro de Valladolid. Intervine en la mesa redonda sobre literatura y música junto a Eugenio Trías, Enrique Gavilán y José-Luis Téllez. Las intervenciones se extendieron más de lo esperado y, desgraciadamente, no hubo tiempo para el debate, donde había temas de discusión interesantes, como las valoraciones -muy diversas- del libro de Theodor W. Adorno Dialéctica de la Ilustración y otros que surgieron y merecían un amplio diálogo.
Luego estuve con Eugenio en una cafetería y hablamos de sus libros, de la filosofía y la música españolas, de la experiencia que narra en El árbol de la vida, del periodismo de nuestro país...
Un día compartido con ellos, al que se añadió la presencia de Luis Mateo Díez, Javier Tomeo, Félix Romeo, Tomás Val... Y, por supuesto, los infatigables amigos que nos acompañan siempre.








lunes, 5 de mayo de 2008

viernes, 2 de mayo de 2008

Esquivias y Ojeda

La editorial El pasaje de las letras ha publicado el -hasta hoy- último libro de Óscar Esquivias, que lleva por título La ciudad de plata. He asistido esta mañana a su presentación, en la Feria del Libro de Valladolid, a cargo de Pedro Ojeda.
Frente a tantos comentarios preparados a última hora, es necesario destacar el profundo conocimento que Pedro tiene de la obra del autor burgalés desde sus mismos inicios y que abarca toda su trayectoria.

Alegría, pues, al poder verle y escucharle.