martes, 10 de junio de 2008

Barcelona

Hay ciertas características de Barcelona que la hacen especialmente querida para mí. Los amigos que viven en ella, principalmente. No podría entender la ciudad sin ellos. Anoche toqué en el Ateneo. Un homenaje a Ramón Barce. Antes, una mesa redonda sobre él. Intervinimos, además de Barce, Josep Soler, Albert Sardà y yo.
En el programa, varios estrenos: Paso a nivel, de Tomás Marco; Impromptu I, de Francesc Taverna-Bech; Acróstico Barce, de Carles Guinovart. Junto a estas partituras, las de Josep Soler -Para Elena y Ramón- y las del propio homenajeado -Sonata nº 3-.
Estuvieron presentes todos los compositores, excepto Tomás Marco, ya que ha sido operado recientemente.
Y, por supuesto, allí estaban Cati Santos y su hermana, Pietat Homs, Armand Grèbol, Teodor Roura, Albert Llanas...

3 comentarios:

Luis dijo...

Un día más junto a Ramón Barce. SI DE ALGO ESTOY SEGURO, ES DE QUE EL VALORA TU ESFUERZO DE TODO CORAZÓN...

Pablo A. Fernández Magdaleno dijo...

Buena compañía sin duda.
Un abrazo

Merche Pallarés dijo...

¡Qué pena haberme perdido tu concierto! Estoy en Barcelona, ciudad que me es muy especial y querida, hasta esta noche que regreso a Ibiza. Besotes, M.