jueves, 26 de febrero de 2009

La lógica del discurso

En Jesús Villa Rojo. La lógica del discurso, Noelia Ordiz traza el recorrido biográfico y estético de un hombre dedicado a todas las facetas musicales en su condición de compositor, intérprete, profesor y estudioso de las posibilidades de los instrumentos y los nuevos sistemas de grafía.
Villa Rojo ha sido y es un creador singular en un ámbito dominado por la especialización que necesita voces como la suya, capaces de interrelacionar los argumentos y propuestas reflejados en este libro.

jueves, 19 de febrero de 2009

Madrid

Agustín González Acilu cumplió ayer 80 años y se celebró un acto en su homenaje. Primero, una breve intervención de la musicóloga Marta Cureses, autora de una muy importante biografía de Agustín. Después di un concierto, con un programa íntimamente ligado a Acilu: sus maestros, alumnos y amigos. Varios autores estaban en el Auditorio Manuel de Falla del Real Conservatorio Superior de Madrid que, dicho sea de paso, estaba lleno: Teresa Catalán, Carme Fernández Vidal, Sebastián Mariné y, naturalmente, el propio Acilu.
Fue una gran satisfacción encontrar a un gran número de compositores en el público, como testimonio de que la obra y la persona de Agustín está envuelta por la admiración y el cariño.
Además, muchos navarros que viven en Madrid asistieron al concierto, como el director de cine Montxo Armendáriz o el escritor Ramón Irigoyen. Me emocionó ver a Elena, la mujer de Ramón Barce, y a María-Rosa Cepero, sin Tomás Marco, convaleciente de una operación.
Rosa Blanco y Carlos Pino, que no faltan nunca. Me resultaría extraño tocar en Madrid sin tenerlos delante.
Y mis niños: María del Ser y David Corral. Para coronarlo todo, un abrazo de Nona y el regalo que trae en las manos Cecilia Alameda.
Un día inolvidable con Agustín González Acilu pletórico y feliz.

Con Claudio Prieto. Detrás, Agustín González Acilu, Marta Cureses, Teresa Catalán, 
José-Ramón Encinar y José-María Goicoechea

sábado, 14 de febrero de 2009

Vladimir Horowitz


En el año 2005, Piero Rattalino escribió Vladimir Horowitz, una biografía que no oculta su pasión por el legendario pianista. Aparece ahora editada en castellano por Nortesur y Musikeon, y supone el inicio de una interesante serie de libros sobre música.
Horowitz desarrolló una carrera llena de largos retiros, contratos millonarios, cancelaciones inesperadas y recitales multitudinarios.
Rattalino resume su situación en 1974, cuando volvió a las salas de conciertos:

Sólo tocaba el domingo por la tarde, viajaba con su mujer, su agente, un relaciones públicas, un afinador, cocinero, criado, conductor de camión, ingeniero de sonido, productor de discos (había vuelto a la RCA) y amigos de su mujer que sabían jugar a la canasta; pretendía reproducir en cualquier lugar las condiciones de vida de su casa; quiso siempre tener sobre la mesa su lenguado gris y su pollito, que era lo único que podía deslizarse sin dificultad por su tubo digestivo; anuló conciertos por los más variados motivos: de salud física, por no tener buena disposición de ánimo, o porque no se habían vendido todas las entradas y su 80% no era lo suficientemente alto. Gran dominador como de constumbre en el escenario y divo en la vida. Pero artista inigualable y, a diferencia de la mayoría de sus colegas, capaz todavía de encontrar nuevas piezas para su repertorio.

Razón y desencanto

Empieza bien el día.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Krzysztof Penderecki

Conocí personalmente a Krzysztof Penderecki hace algún tiempo, tras una interpretación de su emocionante Réquiem Polaco. El jueves volví a hablar con él -en castellano- junto a Joanna Zagrodzka y mi hermano Álvaro.

lunes, 9 de febrero de 2009

Fernando Manero

Fernando Manero es catedrático de la Universidad de Valladolid y un hombre lúcido que diagnostica con brillantez y profundidad los problemas de nuestro tiempo.
El sábado nos encontramos casualmente en Rioseco y me encantó compartir con él unos minutos. Fernando lo recuerda en sus Campos abiertos.
 

domingo, 8 de febrero de 2009

Mataharis

Mataharis, la película de Icíar Bollaín, ahonda en un viejo conflicto de intereses: la mezcla de lo profesional y lo íntimo. Todo ello rodeado por la soledad y el silencio de relaciones gastadas e ilusiones imposibles.

jueves, 5 de febrero de 2009

Mendel el de los libros (2)

Mendel el de los libros describe a un hombre ensimismado, cuyas preocupaciones se derivan exclusivamente de su trabajo, hasta el punto de no leer nunca el periódico, ni mostrar el menor intéres por nada ajeno a sus ocupaciones. Pero esa forma de vida que Mendel ha elegido no le exime de ser sujeto y víctima de esos acontecimientos que despreciaba, como si la propia indiferencia pudiera protegerle. Y vemos, al fin, que nuestra libertad se encuentra condicionada por tantos factores que resulta difícil mostrar esa esencia del ser humano que pueda definirlo, sin asomo de duda, como libre.

martes, 3 de febrero de 2009

Mendel el de los libros


He leído Mendel el de los libros. Pocos escritores como Stefan Zweig son capaces de introducirnos en un café de Viena para hacernos recordar todo el dolor que los seres humanos son capaces de infligir a sus semejantes.

domingo, 1 de febrero de 2009

José-Ramón Echezarreta

En 1991 participé en un concierto con motivo del bicentenario de la muerte de Mozart. Entre los compañeros de ese acto estaba José-Ramón Echezarreta. Le conocí ese día. Desde entonces, dieciocho años de profunda amistad y de trabajo común en el conservatorio, tanto en las aulas como en el equipo directivo durante cuatro años. Y por supuesto, nuestro dúo de pianos, los ensayos, conciertos y grabaciones, con la convivencia y los viajes que lleva aparejados.
Su cumpleaños es hoy, pero anoche lo celebramos con una cena pantagruélica: no debe olvidarse que José-Ramón es natural de Hondarribia...

Una vez más, ¡felicidades, amigo!