miércoles, 7 de enero de 2009

Ilusión

Me da pena ver a muchos de mis antiguos compañeros de estudios sin ninguna de las ilusiones que compartíamos entonces. Ellos se asombran de que, por el contrario, no sólo mi ilusión sea la misma, sino que aumente cada día que pasa.
Amábamos lo inabarcable. Nada más apropiado para llenar de estímulo y sorpresa a la pasión.

8 comentarios:

Isabel dijo...

Cada persona es un mundo, y la ilusión y la fuerza interior de cada uno, es lo que al final nos define, tú eres un afortunado entusiasta de la vida y enamorado de lo que haces, quizás ellos, tus compañeros, no han subido hasta la cumbre, y desde donde ven, ya les vale, quizás sean felices a su manera, lo importante, es que tu quieres mirar desde arriba, que se ve mas bonito. Un beso

planseldon dijo...

Alors... vous avez de la chance!

Bonne année!

Cecilia Alameda Sol dijo...

Si perdemos las ilusiones, ¿qué nos queda? Pero sí que he notado que hay gente de edad madura que se burla de sus coetáneos cuando hablan de ilusiones que no se circunscriben a obtener un premio económico en un sorteo de loteria.

Merche Pallarés dijo...

La ilusión es lo último que se tiene que perder en la vida. Besotes, M.

Isabel Huete dijo...

De alguna manera a mí tambén me pasa cuando me reencuentro con antiguos amigos o compañeras, y me ocurre algo curioso: tengo la sensación de que ellos han envejecido mucho más que yo. Supongo que las ilusiones mantienen joven el espíritu.
Lo inabarcable no se agota nunca.
Un besazo.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

No renunciemos jamás a la ilusión.

javiersanz dijo...

Los ilusos son los que al final consiguen algo. Ser iluso no es malo.
Saludos.

maribelriva dijo...

Cuando perdemos la ilusión es como si perdiéramos la vida. ¿De qué nos alimentamos, entonces?
Saludos.