martes 24 de junio de 2008

Auditorio de Valladolid

Una periodista muy amable de El Norte de Castilla quiere saber mi opinión sobre la temporada que acaba de finalizar en el nuevo Auditorio de Valladolid.
A través de un gran despliegue publicitario se ha conseguido que el espacio sea bien conocido en un espacio de tiempo breve, con la presencia constante de intérpretes avalados por una reconocida trayectoria internacional. Las principales carencias vienen, como siempre, de la escasa programación de música contemporánea, particularmente española. El Auditorio debería convertirse en un espacio vivo de la creación actual. Hay que intentarlo, al menos.

7 comentarios:

Fernando Manero dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con esa valoración. Se echa mucho de menos la música contemporánea, especialmente la española. ¿A qué lo atribuyes? ¿Al sesgo de quienes diseñan la programación? ¿a que se trata de una música que requiere una especial preparación para disfrutarla? ¿a criterios comerciales?. En cualquier caso, no cabe dusda que el Auditorio ha contribuido a potenciar la oferta cultural en Valladolid de una manera muy significativa. Todo es mejorable, pero para el tiempo que lleva en funcionamiento creo que el balance es muy digno.

Muchas gracias por tu comentario sobre el artículo que he dedicado a Pedro Gómez Bosque en El Norte. A los dos nos ha afectado mucho su muerte y sin duda le echaremos de menos.

Un fuerte abrazo. Fernando

Diego Fernández Magdaleno dijo...

Querido Fernando: en mi opinión se debe a criterios comerciales, fundamentalmente. Por ello, lo mejor es no correr ningún riesgo.
Un gran abrazo,
Diego

Borja Santos Porras dijo...

He estado yendo últimamente al auditorio y particularmente siempre he salido bastante contento. Además de por las interpretaciones, por la calidad del sonido del auditorio que me encanta. Aún así, veo muy compatible en programas que duran hora y media y casi hora y tres cuartos a veces, el incluir un obra contemporánea.

Gran parte de la gente que acude regularmente son abonados, que además llevan varios años. Por lo que supongo que temporada tras temporadas repetirán la ceremonia de escuchar y disfrutar de las mismas obras. El único aliciente nuevo sería tratar de comparar en el tiempo las interpretaciones escuchadas. Por tanto, introducir un obra contemporánea en un programa puede que no sea tan arriesgado. Quizá si pensamos únicamente en la respuesta del público en general podía ser para ellas la sorpresa de cada programa.
Habría espacio para que la gente disfrutaramos de las grandes interpretaciones de obras clásicas contrastadas y espacio para la sopresa, la novedad, la curiosidad de en cada programa descubrir nuevas vanguardias o nuevas músicas.

Creo que bien enfocado la gente hasta se acostumbraría a sentir esa curiosidad en cada programa de descubrir una obra nueva. Verían programas en otros auditorios y dirían... "Buff, estás bien, pero es un poco lo de siempre ,¿no?"

Cecilia Alameda dijo...

A mí lo que me gustaría es oírte a ti en ese escenario. O en cualquier otro. No sólo en youtube

Diego Fernández Magdaleno dijo...

Querida Cecilia: en septiembre tocaré en Madrid, tu ciudad. Puede que allí nos veamos.
Besos,
Diego

Merche Pallarés dijo...

Sobre el auditorio de Valladolid no puedo opinar porque no lo conozco. Pero sí te quería felicitar, querido Diego, que de los tres hermanos Fdez.Magdaleno, tu ¡SEAS EL UNICO CONSTANTE CON TUS ENTRADAS! (porque, ¡ay que ver! Pablo sigue con la huelga que ya acabó hace casi un mes y Alvaro con su "Elegy" que ya lleva para dos meses--ya está retirada de la cartelera...). ¡ENHORABUENA Y GRACIAS! Besotes, M.

Diego Fernández Magdaleno dijo...

Tienes razón, querida Merche, no dejo de animarles. Espero que vuelvan a escribir pronto. Además, lo hacen muy bien.
Besos,
Diego