sábado 2 de febrero de 2008

Luis Montes

Lo dije entonces y lo repito ahora: me encantaría tener la suerte de que, en el caso de estar enfermo, los médicos que me atendiesen fueran, profesional y éticamente, de la talla del doctor Luis Montes.

3 comentarios:

J. Sanz dijo...

Coincido. Pocas cosas me dan más miedo que morir entre solor insufrible y que por cuestiones morales-religiosas, no se me ayude a pasar el trance de la manera más digna posible.

Merche Pallarés dijo...

Estoy de acuerdo. Yo, por si las moscas, ya he hecho mi testamento vital. Por cierto, ¿qué ha pasado con tu hermano Pablo que hace tiempo que no aparece por su blog? Espero que esté bien. Besotes, M.

Diego Fernández Magdaleno dijo...

Querida Merche: mi hermano está muy bien, adaptándose a su nueva vida de padre.
Besos,
Diego