sábado, 12 de enero de 2008

Ha muerto Ángel González

Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...

3 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

En efecto, Diego: es la única noticia que puede darse hoy.

Luna dijo...

He llegado aquí de la mano de Ángel González, me he tropezado con un artista al que tengo que descubrir. Buscaré tus cds.
Un saludo

Emili dijo...

Me han hablado de un disco suyo en el que interpreta obras de JOsep Soler y también me han dicho que es usted el pianista que prefiere para su música así que me gustaría tenerlo.
Un saludo