lunes, 27 de agosto de 2007

Cansancio

"La zarpa
de la magnolia,
ebria de sus perfumes,
no pide nada de la vida".
Sylvia Plath. Ariel.


Esta forma con la que se presenta hoy la belleza. Las palabras que oculta, la soledad que es capaz de acoger sin inmutarse apenas. Este día, ahora, que podría ser perfecto. Casi, pues desde que murió mi padre nada puede ser, en verdad, perfecto. Ese horror de la muerte. Nada ya, de pronto. Palabras, eso sí. La muerte trae palabras que nos arrinconan. Y la vida nunca pierde del todo la resonancia, los gritos, la impaciencia de esas voces.
Siento el cansancio (hoy, ahora, en este instante) de estar vivo. Es una fiebre intensa que recorre la memoria. Y lo destroza todo.

2 comentarios:

Oscar Anta dijo...

Hola diego, soy Oscar Anta, llevo siguiendo tu blog desde casi el principio y nunca te había comentado nada, algunas veces por mi ignorancia en algunos temas y otras porque no soy muy dado a escribir, pero hoy no podia pasar sin decirte que por desgracia comparto tu sentimiento.
un saludo

Diego Fernández Magdaleno dijo...

Querido Óscar: que alegra que entres en el blog. Muchas gracias y un abrazo,
Diego